La captación de lluvia es un proceso bastante sencillo y muy antiguo. En su forma mas básica, consiste en una superficie de captación (comúnmente el techo de un edificio), un tinaco o cisterna donde almacenar el agua recolectada, y tubos y canaletas para conducir al agua de la superficie de captación al almacenamiento. Para asegurar mejor calidad del agua, agregamos algunos otros elementos que ayudan a filtrar sedimentos y matar bacterias.
Después de bajar del techo por los tubos, el agua pasa por un simple mecanismo que llamamos la “primera lavada”. Este consiste en un tubo vertical con un tapón y una “T” arriba que conecta al tubo que va hacia el sedimentador y la cisterna. Cuando se coloca el tapón en el extremo del tubo vertical, el agua cae allí hasta que rebosa por la “T” y sigue al sedimentador y a la cisterna. Abrir el tapón hace que el agua caiga sin entrar a la cisterna. La primera lavada se usa para prevenir que agua muy sucia, por ejemplo la primera lluvia de la temporada que cae sobre el techo mas lleno de polvo y tierra, entre al sistema.
Después de la primera lavada, el agua pasa a un tambo sedimentador. Allí el agua tiene que rebosar varias paredes y pasar por telas de malla para dejar atrás algunos de los sedimentos mas pesados y basuras mas grandes que pueda haber arrastrado del techo. El sedimentador hace que el agua llegue a la cisterna mas cristalina.
Al salir del sedimentador, el agua entra por fin a la cisterna. Allí aplicamos cloro con un flotador para matar bacterias y precipitar sedimentos. También ponemos una manguera que permite usar la bomba para recircular el agua y oxigenarla, ayudando a mantenerla mas limpia.
Al salir de la cisterna, el agua pasa por uno o mas filtros antes de llegar al tinaco del techo. Estos filtros pueden contener zeolita, carbón activado, grava, celulosa u otros materiales que reducen el tamaño de partículas que pueden pasar y que además pueden quitar metales pesados, colores, olores y cloro del agua, dejándola lista para uso en la casa. Si se quiere obtener agua 100% potable, hay que agregar mas filtros para estar seguros de no dejar pasar ningún patógeno.
La captación de lluvia es un proceso bastante sencillo y muy antiguo. En su forma mas básica, consiste en una superficie de captación (comúnmente el techo de un edificio), un tinaco o cisterna donde almacenar el agua recolectada, y tubos y canaletas para conducir al agua de la superficie de captación al almacenamiento. Para asegurar mejor calidad del agua, agregamos algunos otros elementos que ayudan a filtrar sedimentos y matar bacterias.

bacterias.
Después de bajar del techo por los tubos, el agua pasa por un simple mecanismo que llamamos la “primera lavada”. Este consiste en un tubo vertical con un tapón y una “T” arriba que conecta al tubo que va hacia el sedimentador y la cisterna. Cuando se coloca el tapón en el extremo del tubo vertical, el agua cae allí hasta que rebosa por la “T” y sigue al sedimentador y a la cisterna. Abrir el tapón hace que el agua caiga sin entrar a la cisterna. La primera lavada se usa para prevenir que agua muy sucia, por ejemplo la primera lluvia de la temporada que cae sobre el techo mas lleno de polvo y tierra, entre al sistema.

Después de la primera lavada, el agua pasa a un tambo sedimentador. Allí el agua tiene que rebosar varias paredes y pasar por telas de malla para dejar atrás algunos de los sedimentos mas pesados y basuras mas grandes que pueda haber arrastrado del techo. El sedimentador hace que el agua llegue a la cisterna mas cristalina.

Al salir del sedimentador, el agua entra por fin a la cisterna. Allí aplicamos cloro con un flotador para matar bacterias y precipitar sedimentos. También ponemos una manguera que permite usar la bomba para recircular el agua y oxigenarla, ayudando a mantenerla mas limpia.
Al salir de la cisterna, el agua pasa por uno o mas filtros antes de llegar al tinaco del techo. Estos filtros pueden contener zeolita, carbón activado, grava, celulosa u otros materiales que reducen el tamaño de partículas que pueden pasar y que además pueden quitar metales pesados, colores, olores y cloro del agua, dejándola lista para uso en la casa. Si se quiere obtener agua 100% potable, hay que agregar mas filtros para estar seguros de no dejar pasar ningún patógeno.


